Tengo miedo.
Y trato de dar manotazos de ahogado, buscan tu reacción.
Pero ahi estás, quieto, inmóvil.
Mi mayor miedo.
Afrontar que todo lo que fue lindo, simple, perfecto alguna vez.
Ya no lo es más. Y ya no puede volver a serlo.
Saber que ya no sé sentir de otra forma.
Me aferro y me duele,
que no tengas ganas y que encima, me digas que sí.
Supongo que te doy pena.
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